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Proyectista: Ana Ibáñez de AZ Diseño. |
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Producto: Fibraplast Fresno Glacial y Finfloor Supreme Gaia Alpine. |
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Aplicación: Revestimiento del panelado de acceso, escaleras, salón-comedor, mobiliario cocina y suelos. |
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Localización: Yecla (Murcia). |
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Año: 2015. |
R+M encargaron a Ana Ibáñez del estudio AZ Diseño reformar la planta baja de su vivienda tipo dúplex, aquella destinada a los usos del día a día, que incluía el acceso a la vivienda, las escaleras a la planta superior, un salón-comedor y la cocina. Con sólo 10 años de antigüedad, la vivienda estaba infrautilizada. “Decían que era muy pequeña, que no tenía almacenaje y necesitaban más espacios para guardar”, nos explica Ana Ibáñez. Con la llegada de los niños habían ido retirando muebles para ganar espacio y “ya no se sentían reconfortados en su vivienda”.
Si el proyecto inicial se limitaba a sacar mayor partido al salón y la zona de acceso, pronto se acabó extendiendo a la cocina siguiendo el consejo de la diseñadora. Frente a un espacio muy compartimentado “la planta baja pedía que el espacio fluyese, con espacios bebiendo unos de otros, con mayor luminosidad y un entorno más contemporáneo”, señala la diseñadora, que optó por un concepto semiabierto para distribuir y aprovechar mejor el espacio.
Todo el proyecto tomó como eje vertebrador el tablero Fibraplast con acabado Fresno Glacial de Finsa, que va revistiendo todas las zonas a modo de piel. La interiorista murciana genera un ambiente unificado en toda la planta a través del panelado y de un suelo continuo laminado Finfloor Supreme Gaia Alpine. Ana Ibáñez apostó por producto Finsa, que ya conocía de anteriores proyectos, “porque era muy bonito a nivel de diseño y a la vez muy asequible. Y debíamos ajustar el presupuesto, al haber ampliado la reforma a la cocina”.
La calidez de los materiales en madera Finsa, la transparencia del cristal templado en las puertas y la caja de la escalera y la estética nórdica del conjunto dan como resultado un espacio elegante y contemporáneo en el que desarrollar la vida de una familia, la cual no disfrutaba de una vivienda funcional antes de la reforma. “La casa dio un cambio radical, tanto a nivel espacial como a nivel estético. Los clientes no sabían que iban a poder sacar tanto partido de ella y se mostraron muy asombrados con el resultado final”, apunta Ana Ibáñez, para quien lo más satisfactorio fue verles de nuevo entusiasmados con su hogar.
Fotos: Ana Ibáñez.